



Es un contrato con una aseguradora (Seguros Atlas) que garantiza el pago de una suma asegurada a tus beneficiarios en caso de fallecimiento. Su principal objetivo es proteger económicamente a tu familia.
Un seguro de vida es una herramienta de protección y planeación financiera diseñada para quienes buscan cuidar el futuro de las personas que dependen de ellos. Es especialmente recomendable para:
1. Personas con dependientes económicos
Si tu familia, pareja, hijos o alguien más depende total o parcialmente de tus ingresos, un seguro de vida ayuda a garantizar su estabilidad financiera ante cualquier imprevisto.
2. Personas que desean proteger a su familia a largo plazo
Un seguro de vida permite asegurar que, pase lo que pase, tus seres queridos puedan cubrir gastos esenciales como vivienda, educación, alimentación o deudas.
3. Personas con ingresos estables o predecibles
Contar con ingresos constantes facilita mantener la póliza activa en el tiempo y aprovechar todos sus beneficios.
4. Quienes buscan planeación financiera, no soluciones inmediatas
El seguro de vida está pensado para objetivos de mediano y largo plazo, como protección familiar, retiro, educación de los hijos o respaldo patrimonial.
5. Personas con deudas o compromisos financieros importantes
Si tienes créditos, hipotecas o responsabilidades financieras compartidas, el seguro de vida puede evitar que esas cargas recaigan en tu familia.
6. Personas que entienden el alcance y límites del producto
Quienes comprenden sus coberturas, exclusiones, plazos y condiciones toman decisiones más informadas de la mano de tu Agente de Seguros.
7. Personas comprometidas con su tranquilidad financiera
Un seguro de vida es ideal para quienes valoran la prevención, la constancia y la protección como parte de su estrategia financiera.
El seguro de vida es para quienes buscan proteger, planear y dar certeza, no solo para hoy, sino para el futuro.
Un buen seguro de vida no se contrata por miedo,
se contrata por responsabilidad y amor hacia los que más importan.
Porque parte de tus aportaciones se destinan a un fondo de inversión en UDIS (Unidades de Inversión) que protege tu dinero contra la inflación. Así, además de asegurar a tu familia, vas construyendo un patrimonio a futuro que puede usarse como retiro, educación o fondo de emergencia.
Porque si dependes de tus ingresos para sostener a tu pareja, hijos o padres, el seguro garantiza que ellos mantendrán estabilidad financiera en caso de que tú faltes. Es una manera de proteger su futuro y su tranquilidad.
Tú realizas aportaciones periódicas (mensuales, trimestrales o anuales) y, a cambio, la aseguradora se compromete a entregar la suma asegurada a tu familia si llegas a faltar. Mientras que tus aportaciones acumulan un fondo de ahorro a largo plazo en UDIS subiendo de valor según la inflación. Las UDIS (Unidades de Inversión) son unidades de valor establecidas por el Banco de México que se ajustan diariamente con base en el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) para mantener el poder adquisitivo frente a la inflación.
Los beneficiarios que designes en la póliza, generalmente tu pareja, hijos, padres u otras personas que dependan de ti económicamente.
La suma asegurada se entrega en efectivo y tu familia decide cómo usarla: pagar deudas, colegiaturas, hipoteca, gastos médicos, alimentación o mantener su estilo de vida.
La protección inicia desde el primer pago de tu póliza. Incluso si falleces poco después de contratarlo, tu familia recibe la suma asegurada completa.
Recuerda que siempre estará el equipo de asesores Neek para ayudarte, sin embargo, si ya no puedes seguir con tus aportaciones del seguro de vida y ahorro con valores garantizados, existen varias opciones a considerar:Seguro saldado: En este caso, tu seguro permanecerá en vigor, pero se reducirá a un monto de cobertura menor y ya no tendrás que realizar más aportaciones. El beneficio que recibirías en caso de fallecimiento se basará en el valor en efectivo de tu póliza en ese momento.Seguro prorrogado: Si te encuentras temporalmente en una situación económica difícil, puedes optar por prorrogar tu seguro durante un tiempo determinado sin realizar aportaciones. Durante este período, tu seguro continuará en vigor, pero tu cobertura se reducirá a un monto menor.Cancelación del seguro: Si ya no deseas seguir pagando por tu seguro, puedes optar por cancelar tu póliza. En este caso, se te devolverá el valor en efectivo de la póliza, menos las penalizaciones correspondientes y cualquier monto que debas a la compañía aseguradora.Es importante que consideres las implicaciones de cada opción antes de tomar una decisión.
Existen planes flexibles con plazos de 5, 10, 15 o 20 años (o más). Tú decides cuánto tiempo quieres aportar y, al finalizar, puedes retirar el ahorro acumulado, sin perder la protección de fallecimiento durante el plazo.
No. Existen planes accesibles que se ajustan a tu edad, ingresos y necesidades. Además, debes verlo como una inversión en tu familia y en ti mismo, ya que te brinda dos beneficios: protección inmediata y ahorro garantizado a largo plazo.
Un seguro de vida no es una solución universal.
Existen situaciones en las que no es la mejor opción.
A continuación te compartimos los casos más comunes:
1. Personas sin dependientes económicos
Si nadie depende de tus ingresos (por ejemplo, no tienes hijos, pareja o familiares a tu cargo), el valor principal del seguro de vida puede ser limitado.
2. Personas con ingresos inestables o insuficientes
Cuando los ingresos no son constantes, existe el riesgo de no poder mantener la póliza en el tiempo, lo que puede llevar a cancelaciones y pérdida de beneficios.
3. Quienes buscan liquidez o rendimientos a corto plazo
El seguro de vida es una herramienta de protección y planeación a largo plazo, no un producto diseñado para retiros rápidos o ganancias inmediatas.
Recondamos siempre diversifiques tus inversiones, si estas buscando liquidez rapida esta no es tu inversión. Si ya tienes diversas inversiones y quieres añadir una protegiendo tu familia, y ahorrando en UDIS a largo plazo, puede ser una buena opción para ti.
4. Personas que no comprenden completamente el producto
Si no se entienden conceptos clave como coberturas, exclusiones, plazos o condiciones, es mejor detenerse, informarse y tomar la decisión con calma.
5. Personas con expectativas irreales de cobertura
Ningún seguro cubre todos los escenarios. Si se espera una protección absoluta sin aceptar límites o exclusiones, el producto puede generar frustración en el futuro.
6. Personas que no pueden comprometerse a un pago recurrente
El seguro de vida requiere constancia. Si hoy no es posible asumir ese compromiso de forma sostenida, conviene esperar.
7. Personas con condiciones médicas no declaradas
Ocultar u omitir información médica puede provocar que una póliza no sea válida al momento de un siniestro.
Nuestra recomendación
El seguro de vida es más adecuado para quienes:
Tienen personas que dependen de ellos
Buscan proteger su futuro y el de su familia
Tienen ingresos relativamente estables
Entienden el producto y su alcance
Tomar la decisión correcta desde el inicio protege tu tranquilidad y evita problemas más adelante.